El Gobierno Vasco ha cerrado una nueva emisión de deuda pública por importe de 500 millones de euros, enmarcada en el Plan Euskadi Eraldatuz 2030 y con vencimiento a largo plazo en 2035. La operación se saldó en condiciones muy favorables, con un diferencial de 4 puntos básicos sobre el bono del Tesoro español, que iguala el nivel logrado en la emisión sostenible a 10 años de enero y mejora los 7 puntos básicos de 2025.
La emisión despertó un notable interés entre los inversores institucionales, con una demanda que superó los 2.100 millones de euros, lo que permitió suscribir holgadamente la operación. El carácter internacional volvió a ser determinante: más del 70% del bono se adjudicó a inversores extranjeros de países como Alemania, Noruega, Países Bajos, Italia, Francia, Reino Unido y Oriente Medio, mientras que entre la demanda doméstica el 35% correspondió a inversores del País Vasco.
El resultado adquiere especial valor por haberse logrado en un entorno de mercado más complejo que el de comienzos de año, con mayor volatilidad y menor presencia de inversores. Mantener el margen en niveles tan ajustados refleja la confianza de los mercados en la solidez y la credibilidad de la política económica y financiera del País Vasco, y consolida su liderazgo como emisor de referencia en el ámbito internacional.
En esta operación, Kutxabank actuó como coordinador global (Global Coordinator). La transacción se produjo pocos días después del roadshow internacional del Departamento de Hacienda y Finanzas en Ámsterdam y Londres, en el que se trasladó a los inversores la fortaleza de la economía vasca y las oportunidades vinculadas al Plan Euskadi Eraldatuz 2030.

